1957 S.R.M Marta G. Villalaz Gonzalez R.


Septima reina de La Calle Abajo de Las Tablas 1957

Elegante, de vena artística, fina y muy alegre. De familia de reinas, presidentes, poetas, y sobre todo, familia pilar de Calle Abajo.

Durante su reinado se hicieron “culecos de carnaval” por primera vez, y al son de dos o tres instrumentos de viento que acompañaban los tambores y cajas de rigor, se sentaron las bases de la primera murga carnavalera de la historia nacional, creada unos meses después para Calle Abajo por el Profesor Luis Suman Carrillo.

Según nos cuenta la soberana, su coronación se realizó el sábado, como era la costumbre, aunque temprano al anochecer. Luego siguió el baile y a la media noche salió la tuna.

Era época de audaces espionajes y de inteligentes maniobras para descubrir los secretos de los contrarios, especialmente en lo que se refería al arte y temas de carros y disfraces.

Al encargarle una bandera pintada a un artista de la capital, Doña Rebeca Tejada, fundadora y una de nuestras dirigentes, vio en la galera del pintor, alegorías de cultura china que le parecieron conocidas de otro reinado, sobre todo la figura de un palanquín.

Efectivamente corroboró su sospecha al ver en el periódico “La Estrella de Panamá”, fotos del carnaval con el carro de la comunidad china de Colón, con las piezas alegóricas mencionadas.

Como era sabido que el artista pintor trabajaba para la Calle Arriba, Doña Rebeca inteligentemente dedujo que las mismas eran para Las Tablas y, arriesgada y atinadamente dedujo que eran para el lunes.

Nuestra tuna tenía previsto presentar una alegoría de tema chino para el lunes, pero, basadas en la sospecha casi comprobaba, nuestras creativas decidieron hacer un cambio y lucir tema chino el domingo, y elaboraron un hermoso carro de cerezos en flor y la reina vestida con disfraz en color azul Pekín, elaborado por Doña Chela Wong, sastra china de gran renombre en aquella época, la misma que había confeccionado el manto de la soberana.

Hicieron dibujos y maquetas de los carros copiados de las fotos del periódico, y se los dieron a la gente para que los llevara en la tuna del domingo, como prueba de que el tan guardado tema del lunes, ya era conocido por Calle Abajo.