1968 S.R.M Amanda Gisela Villareal González


Décima Tercera Soberana de la Calle Abajo de Las Tablas 1968.

Su alegría y bella figura se complementaban con un gran carisma, diáfana sonrisa y dulzura que le merecían el apelativo de “consentida de muchos”; además, su innato talento para el canto vernacular, atraía la atención de todos.

Carnaval de grandiosidad y mucho lujo del que se recuerdan grandes momentos. La corte estaba conformada por cuatro damas y dos princesas, además de los pajes, coleras y heraldos de rigor.

El sábado de carnaval fue de triunfo con la alegoría del “Patio Francés”, la corte ataviada como damas cortesanas antiguas, con exuberantes y esponjados vestidos de muchas capas de tules y tocados con plumas de avestruz. El domingo lució un bellísimo carro imperial con un reloj como centro y piezas de gran tamaño, colorido y acabado. Su vestido de coronación como su corona, estaban recamados en cristales de roca y austriacos.

En el lugar adonde hoy día se encuentra el “Jardín Jacaranda”, estaba ubicada “La Galera”, depósito donde se guardaban las piezas de los carros y trono, además de los fuegos de artificio. En la madrugada del lunes, terminado el baile y cuando aún había gente en el toldo, una inmensa explosión llenó el silencio de la noche carnavalesca, e irrumpió la oscuridad con una luz como de mil soles y con un ruido ensordecedor.

“La Galera” se incendió y estalló dejando tres muertos y varios heridos. Las causas del fatal acontecimiento son desconocidas aún. Una testigo cuenta que vio al pirotécnico huir de espanto, gritando: “¡Fue provocado, fue provocado.

Nuestra tuna, por el luto y dolor que la embargó, suspendió su carnaval y no salió los siguientes días. La otra tuna, al contrario, sí lo hizo y con mofas y burlas por lo sucedido.

El sábado de carnaval de 1970, se despidió la reina antes de coronar a su sucesora, ya no en convertible como era costumbre, sino en su propio carro alegórico de tema egipcio, vestida con su disfraz de “Reina del Nilo”, que hubiese lucido aquel lunes del 68 en una grandiosa tuna, pues fue la primera vez que se presentaban dos carros un mismo día, y también la primera majestad saliente que se despedía en carroza (años después, en 1986, SM Lilibeth Batista retomó la despedida en carro, ya una tradición del carnaval tableño).

En 1998, treinta años después de reinar, misteriosa coincidencia, SM Amanda Villarreal coronó a su sobrina SM Dayanara Montenegro Bravo, dadas las excusas por SM Luz María Beatriz Chiari Jaen (1997). Emotiva la presencia De “la reina de la sonrisa” aquella noche cuando se recordó el lujo de su reinado.