1977 S.R.M Mágdala Cataño Vásquez Morales


Vigésima Reina de la Calle Abajo de Las Tablas 1977.

Carnaval de lujo del que se recuerdan la fantasía de aves del paraíso del sábado; el gran trono de cultura azteca con enormes piezas representativas del México precolombino, concebido todo en dorado, y de grandes proporciones.

El domingo por la noche, se presentó con carruaje imperial de las monarquías de Europa. El vestuario de coronación de la majestad estaba todo recamado en pedrería de cristales lo mismo que su corona, importada de México.

El lunes de carnaval la cultura azteca volvió a brillar con una fantasía donde la reina personificaba una princesa azteca con exuberante plumaje blanco y carro representativo de un majestuoso templo de Tenochtitlan, capital de aquel Imperio.

El del martes que escenificaba un atardecer interiorano después de un aguacero (recordamos el inmenso arco iris), complementado con otros elementos de nuestro folklore santeño , como la gran pieza de barro donde la reina bailaba, como flores y platos con motivos de nuestra cultura, fue el marco para lucir su pollera.

En carnavalito con la fantasía de hadas madrinas del bosque inspirada en la película “EL PAJARO AZUL”, nuestra presentación lució digna de escenarios de teatro y de pantallas de cine.

Motivador es el brillo de sus ojos y el tono de su voz que se transforman, cuando entablamos conversación sobre la tuna que la coronó y de la que cuenta muchas anécdotas que vivió desde su infancia.