1988 S.R.M Grace Beatriz Hoskins Díaz


Trigésima Primera Reina de la Calle Abajo de Las Tablas 1988.

Otra escultural y bella reina de cabellera rubio-rojiza y de rasgos escandinavos. Fue proclamada cuando residía en Kentucky, Estados Unidos. Inició su triunfo desde la noche del Año Nuevo. Es recordada por su carnaval de indescriptible lujo y por la majestuosidad de sus presentaciones. Todo fue impactante, de día y de noche. Sobresalieron su monumental trono, su traje y manto de coronación, los disfraces con profusión de vistosidad, y los primeros disfraces de culecos de la historia decorados con plumas.

Al referirnos a los temas de las alegorías, tanto de culecos como de las noches, es necesario afirmar que todos fueron seleccionados según la belleza de la reina. La coronación y el domingo presentaron temas egipcios; los culecos fueron un despliegue de diversas culturas: el sábado, mongol; el domingo, pirata; el lunes, chibcha; y el martes, una huaca de oro de nuestras culturas indígenas.

El sábado por la se inspiró en uno de los cuentos de “Las Mil y Una Noches”, con una presentación que impactó por su colorido y la gran abundancia de elementos alegóricos, especialmente, el imponente disfraz de la reina.

El majestuoso lunes por la noche, de tema marino, fue incomparable por su exuberancia en todos los sentidos: carros, disfraces, fuegos artificiales, pero muy por encima de todo, por la belleza de Grace Beatriz. El carnavalito fue una fastuosa alegoría africana.

Para complementar el triunfo, los carros tenían efectos especiales de movimientos (inolvidable el Vasco Núñez De Balboa que subía y bajaba, del martes de carnaval); y la abundancia de fuegos de tierra y aire fue incontable. Este fue el último carnaval cuando participó el pirotécnico Galliotta, quien, interrumpidamente, quemaba en Calle Abajo desde 1956.

La despedida de Grace Beatriz también fue espectacular, pues entró al trono, después de pasearse en tuna en su carro, subida en otro carro alegórico de una enorme esfinge egipcia , estilo Cleopatra. Como recuerdo de este carnaval, la reina y su familia dejaron una escultura conmemorativa en la entrada de Las Tablas.

Su vestuario de coronación fue tan fastuoso que un estudio de cine de los Estados Unidos ofreció comprárselo. Exhibió todos sus atuendos en la Feria Nacional de Artesanías, en el Centro de Convenciones ATLAPA, 1988.

Fue Reina Nacional de la Pollera del Festival Nacional de Las Tablas en 1985, coronada por otra hermosa reina de la tuna.