1992 S.R.M Marisela Judith Barrios Almanza


Trigésima cuarta Reina De La Calle Abajo De Las Tablas 1992.

Tableña esbelta, elegante y de bella figura. De tema grecorromano fueron su coronación y el domingo de carnaval. La soberana, personificando a la diosa Venus, lució un espectacular vestido de coronación, en con-junto con su corona y cetro; al igual que el imponente trono, alegoría de un templo dedicado a la diosa.

Sus disfraces de culecos, ya dentro de la tendencia de vestuario más elaborado, fue-ron de temas variados: “Show de Las Vegas”, el sábado; “Venus” el domingo; el lunes una alegoría inspirada en la flora nacional; y el martes, “Fantasía de la Pollera”.

“Los Jardines Colgantes de Babilonia” fue la fantasía del sábado por la noche, con la majestad luciendo un abundante y trabaja-do disfraz, y un carro alegórico cuya figura central era un mítico hipogrifo en color dorado.

El fastuoso martes de carnaval, “Panamá la Vieja”, impresionó al público por su originalidad y arte, ya que se confeccionaron los carros totalmente en dorado y otros elementos de brillo, que sirvieron de marco para el garbo de la reina al bailar. La milenaria cultura hindostana se lució en carnavalito, también con carro y vestuario llenos en abundante pedrería, plumas y mucho lujo.

Es inolvidable y paradigmático el lunes de carnaval multicultural (“La conquista romana de África en Egipto”), cuando el carro de la reina fue tan impactante, que para algunos fue “el carro perfecto por donde se mi rara”.

Su indiscutible triunfo fue complementado con alegres y exitosas tonadas, además de mucho fuego de calle y aire. La murga de Calle Abajo, dirigida por el afamado profesor Manuel Consuegra, celebró sus Bodas de Plata y fue abanderada del domingo de carnaval.

Marisela Barrios, reina de Calle Abajo, fue elegida para representar a nuestro país en el Reinado Mundial del Café en Manizales, Colombia, donde no sólo llevó la banda de Panamá, sino llevó consigo a nuestra tuna, pues obtuvo los primeros premios en traje de gala, el mismo de su coronación; en vestido típico con su pollera y también el primer galardón por su vestido de española.

Una reina indiscutible por su lujoso carnaval de triunfo e impacto.