1994 S.R.M Martha Estela Domínguez Benítez


Trigésima Sexta Reina De La Calle Abajo De Las Tablas 1994.

Exótica belleza, elegante, de gran cultura y de cabellera hermosa; octava soberana de su gran dinastía. Martita, como se le conoce cariñosamente, es hija de la belleza de los 60, Martha Estela Benítez, reina de la tuna en 1962, de manera que ambas, madre e hija fueron soberanas de Calle Abajo; hecho único en nuestra tuna. Emotiva la coronación con su madre como invitada especial.

Este 1994 se caracterizó por muchas innovaciones, entre las que destacaron, los espectaculares disfraces de culecos, su vestuario de coronación, cuyo manto llevaba óleos del afamado pintor Iván Delgado; la grandiosa noche del sábado con su alegoría de “La Divina Comedia” de Dante, clásico de la literatura universal, con sus tres carros que simbolizaban las tres partes de la obra del escritor: Infierno, Purgatorio y Paraíso.

La coronación fue enmarcada en las constelaciones y signos del zodíaco; el fastuoso lunes cuando en cuatro carros alegóricos, récord aún insuperado, se representó una “Fantasía de Relojes Antiguos”, donde el aparejo del disfraz de la reina, que representaba el “Big Ben” (el reloj del Ayuntamiento) de Londres, estaba decorado con luces de fibra óptica que lo iluminaban en cuatro colores que giraban en el sentido de las manecillas del reloj. Esa misma noche, los abanderados, El Cuartel General de Calle Abajo, quemaron una cantidad indescriptible de fuegos artificiales sin precedentes en los años recientes.

El martes de carnaval fue, diríamos, ecléctico e inédito, pues incorporó diversos elementos de nuestra cultura en tres carros: joyas de la pollera; piezas que semejaban la-bores de la misma; perlas en sus ostras, es decir, una fantasía toda en dorado de nuestro traje típico nacional.

En carnavalito se realizó una presentación de un “Show de Las Vegas”, en blanco y plateado y además, con un sistema de luces que hacía la iluminación del carro como un verdadero escenario.

Los disfraces de culecos fueron igualmente vistosos y de gran lujo, en especial el de “Cleopatra” del lunes, como homenaje al lunes de carnaval de su madre.